jueves, 20 de septiembre de 2012

DESFIBRILACIÓN


La desfibrilación es el tratamiento de la Fibrilación Ventricular, que es la principal causa de muerte súbita.

Los desfibriladores proporcionan una energía, cuyo objetivo es "resetear" el corazón a fin de terminar con el ritmo anárquico del corazón (fibrilación ventricular) y que no resulta efectivo, de forma que el corazón retome su rirmo normal y con ello su función de bomba mecánica impulsora de sangre a los diferentes órganos.

Los desfibriladores Automáticos (DEA) o Semiautomáticos (DESA) son dispositivos que realizan este proceso de reconocimiento del ritmo de forma automática con un alto grado de seguridad y dan la instrucción para apretar el botón que proporciona la descarga que reinicia el corazón.

 Actualmente todos los desfibriladores automáticos son bifásicos, esto es, utilizan una onda de "ida y vuelta" a diferencia de los clásicos monofásicos. Estos a su vez, esquemáticamente, pueden ser de onda exponencial truncada o rectilínea. No hay evidencia de que mejoren la supervivencia con respecto a los clásicos, pero logran el mismo efecto con mayor energía y por tanto menos daño miocárdico. Según el tipo de onda, se debe administrar una dosis de energía u otra; pero para el usuario, esto tiene poca importancia ya que vienen programados con la energía adecuada.

Poner un desfibrilador, no significa necesariamente que vaya a descargar, si el paciente tiene un ritmo compatible con la vida o está en parada por otro ritmo que no sea una fibrilación no descargará y deberemos continuar las maniobras de reanimación.

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